
El tiempo sagrado y la fuerza de la tierra.
SAQUIL es luz. Desde la cosmovisión maya, la Ajq'ij Ixmukanel acerca a tu hogar el calendario Cholq'ij y la fuerza sanadora de las plantas. Piezas y rituales preparados con fuego, planta y palabra, para tu sanación y tu conexión.

Soy Ixmukanel,
abuela de la claridad.
Ante el fuego sagrado, ante mi Ajaw y ante la comunidad de las abuelas y los abuelos, soy Ixmukanel: la que toma lo que la Madre Tierra ofrece, la hoja, la flor, la raíz, y lo devuelve hecho medicina para el espíritu.
Hace poco más de dos años la cosmovisión maya me llamó y respondí. No vengo a decir que lo sé todo; cada día me siento de nuevo frente a los abuelos a aprender. Mostrar la fuerza de la cosmovisión y la fuerza de las plantas es para mí un orgullo y una responsabilidad que sostengo con el cuidado que merece lo sagrado.

Hechas con fuego, planta y palabra
Cada pieza se prepara dentro de la espiritualidad maya. No se fabrica en serie: se prepara con intención.


Oráculo de Nawales

Kit Baño Sagrado

Kit Vela Sagrada

Botiquín Energético

Productos Individuales
Nuevas piezas en camino
La colección crece con calma, al ritmo de la ceremonia.
Únete al Círculo de LuzElige tu intención
Cada propósito responde a una energía del Cholq'ij. Elige el tuyo y encuentra la planta y el Nawal que lo acompañan.
Ritual de Sanación
Sanación en los cuatro cuerpos. Equilibra los estados meditativos, calma la mente y el corazón, y abre un contenedor de salud y renovación espiritual.
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El tejido
de la existencia.
Antes de que el tiempo fuera medido, la Tierra ya latía. La cosmovisión maya no es una filosofía del pasado; es la certeza viva de que somos hilos entrelazados en un telar sagrado. Cada planta que brota, cada viento que cruza las montañas de Guatemala y cada latido de tu corazón responde a la misma partitura universal.
SAQUIL nace para recordar que no estamos separados de la naturaleza. Al encender un incienso o sumergirte en las plantas de un baño sagrado, no estás repitiendo un acto cotidiano: estás reclamando tu lugar en el orden cósmico. Volver al origen no es retroceder, es florecer con la fuerza de los elementos.
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