Cuando la Luna comienza a menguar, también puede ser un buen momento para hacer espacio.
Así como la naturaleza transita ciclos de expansión y recogimiento, nosotros también atravesamos momentos en los que necesitamos detenernos, revisar y dejar ir aquello que ya no contribuye a nuestro bienestar.
No se trata de borrar el pasado ni de negar lo vivido. Se trata de reconocer qué pensamientos, emociones, hábitos o cargas han cumplido su propósito y hoy pueden transformarse.
Un pequeño ritual de reflexión
- Escribe una carta expresando aquello que deseas liberar, sin juzgar lo que aparezca.
- Respira profundamente mientras realizas un movimiento suave o una caminata consciente, permitiendo que el cuerpo también participe en ese proceso.
- Pregúntate con honestidad: ¿Qué necesito soltar para crear más espacio para mí?
- Si lo deseas, rompe o quema la carta de forma segura como un gesto simbólico de cierre.
La Luna cambia de fase cada mes. Nosotros también tenemos la posibilidad de renovarnos, una y otra vez, cuando elegimos hacerlo con consciencia.
— María De Paredes
